La Unidad Integral de Reumatología, de Clínica Mariscal, ofrece atención médica especializada,  del más alto nivel, en las enfermedades articulares inflamatorias (artritis) y degenerativas (artrosis), en el dolor agudo y crónico de partes blandas localizado (cervicalgia, lumbalgia, tendinitis…) o difuso (síndrome miofascial y fibromialgia), en las enfermedades autoinmunes sistémicas, así como en las enfermedades metabólicas óseas (osteoporosis y enfermedad ósea de Paget)

Disponemos  de todos los métodos y técnicas actuales de diagnóstico, tanto de laboratorio (autoanticuerpos, marcadores óseos) como de imagen (Ecografía reumatológica, densitometría) que rigen los estándares de calidad asistencial.

Le ofrecemos los tratamientos médicos y técnicas terapéuticas más avanzados (infiltraciones guiadas, PRP, Orthokine, Ozono) para la salud integral de los pacientes.

¿ QUÉ ES EL REÚMA?

El reuma o desorden reumático,es un término no específico para problemas médicos que afectan a las articulaciones, el corazón, los huesos, los riñones, la piel y pulmones.

El término reumatismo, cubre una gama de problemas diferentes.

Sin embargo, fuentes relacionadas con el reumatismo tienden a centrarse en la artritis, aunque el conocido como “reumatismo de partes blandas” o “síndrome de dolor regional”, pueden causar gran incomodidad y dificultad, clasificándose como enfermedad reumatológica.Por otra parte, la artritis y el reumatismo conjuntamente se asocian por lo menos a 200 trastornos o enfermedades diferentes.

Los principales trastornos reumáticos reconocidos en la actualidad incluyen:

Espondilitis anquilosante
Dolor de espalda
Bursitis/Tendinitis, (dolor de hombro, muñeca, bíceps, piernas, rodilla, el tobillo, el talón y la cadera).
Capsulitis
Dolor de cuello
Artrosis
Artritis psoriásica
Fiebre reumática
Artritis reumatoide
Lupus eritematoso
Arteritis de células gigantes y Polimialgia reumática
Tenosinovitis
Miositis

A pesar de estos trastornos, probablemente tienen poco en común en cuanto a su epidemiología, sí comparten dos características: causar dolor crónico (aunque a menudo intermitente) el dolor, y que son difíciles de tratar. También son, colectivamente, muy comunes.

¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO ?

La medicina moderna reconoce que las enfermedades reumáticas diferentes tienen diferentes causas (y varios de ellos tienen múltiples causas) y requieren diferentes tipos de tratamiento.

Sin embargo, el tratamiento inicial en las enfermedades reumatológicas más importantes es con analgésicos, como paracetamol y anti-inflamatorios no esteroideos (AINE), de los cuales los más conocidos son el ibuprofeno y el naproxeno. A menudo, se requieren analgésicos más fuertes.

La Unidad Integral de Reumatología, de Clínica Mariscal, ofrece atención médica especializada,  del más alto nivel, en las enfermedades articulares inflamatorias (artritis) y degenerativas (artrosis), en el dolor agudo y crónico de partes blandas localizado (cervicalgia, lumbalgia, tendinitis…) o difuso (síndrome miofascial y fibromialgia), en las enfermedades autoinmunes sistémicas, así como en las enfermedades metabólicas óseas (osteoporosis y enfermedad ósea de Paget.

Disponemos  de todos los métodos y técnicas actuales de diagnóstico, tanto de laboratorio (autoanticuerpos, marcadores óseos) como de imagen (Ecografía reumatológica, densitometría) que rigen los estándares de calidad asistencial.

Le ofrecemos los tratamientos médicos y técnicas terapéuticas más avanzados, para la salud integral de los pacientes:

¿Qué son las Infiltraciones guiadas?

Una infiltración consiste en administrar un medicamento en una determinada zona de nuestro cuerpo mediante una inyección, con el objeto de que tenga una acción local, limitada a la zona donde se deposita. Se diferencia de las inyecciones habituales (intramusculares en glúteos u hombros o subcutáneas como la heparina) en que este último tipo persigue que el medicamento administrado sea absorbido por el organismo para obtener una acción generalizada.

Por lo tanto, la eficacia de una infiltración depende enormemente de la precisión con la que con la aguja lleguemos exactamente a la zona lesionada para depositar allí el medicamento. Variaciones de pocos milímetros pueden originar que la infiltración no consiga el efecto propuesto y que por lo tanto no haya mejoría. Con frecuencia se achaca la no mejoría de ciertas lesiones tratadas mediante infiltraciones a múltiples razones (falta de reposo, lesión mayor de lo inicialmente pensado, poco tiempo transcurrido,…) cuando en realidad, en la mayoría de los casos se debe a la imprecisión en la realización de la infiltración.

¿QUÉ ES EL PRP: PLASMA RICO EN PLAQUETAS?

Es un concentrado de plaquetas obtenido de la propia sangre del paciente.

El plasma rico en plaquetas (PRP) es una novedosa herramienta terapéutica que ha revolucionado el mundo de la medicina deportiva y la traumatología debido a éxitos terapéuticos mediáticos en deportistas de élite. Sujeto a continuo debate, el PRP se perfila en el espectro de las terapias musculoesqueléticas con múltiples cualidades que potencialmente lo hacen idóneo para su uso en la consulta de reumatología: efectividad, seguridad, fácil manejo y bajo coste

¿Qué son los Factores de Crecimiento?

Son unas proteínas liberadas, principalmente, por las plaquetas que median en múltiples acciones beneficiosas para los distintos tejidos. Su uso en traumatología, reumatología y medicina deportiva se basa en su capacidad para la reparación y regeneración de “heridas” o daños sobre hueso, tendón, músculo o cartílago.

¿Por qué me pueden ayudar?

Las plaquetas, además de intervenir en la formación del trombo, intervienen en la reparación de tejidos dañados pro inflamación, por degeneración, por desgaste e, incluso también, por rotura. En virtud de esta prioridad reparadora o “regeneradora” se aíslan y concentran de la propia sangre y se aplican en el tejido dañado. Allí liberan grandes cantidades de factores de crecimiento que son los verdaderos artífices de la reparación y regeneración del tejido dañado.

¿Cuáles son sus indicaciones?

En reumatología el PRP se aplica a dos grandes grupos de patologías: las tendinitis crónicas (codo de tenis, tendinitis Aquílea, fasceítis plantar, etc.) y la artrosis de rodilla. En ambos casos, el PRP se debe recomendar sólo a aquellos pacientes en los que han fracasado todas las medidas terapéuticas tradicionales y sólo les queda la cirugía como única opción.

¿Qué resultados puedo esperar?

El PRP es un tratamiento de notable actualidad debido a sonados éxitos en deportistas de renombre mundial. La literatura disponible sugiere que el PRP puede ser una alternativa más eficaz que los anti-inflamatorios, las infiltraciones de cortisona o, incluso, que las infiltraciones de ácido hialurónico. Sin embargo, todavía no está suficientemente aclarado cuáles son sus indicaciones y cuál es la manera más efectiva de aplicarlo. A pesar del elevado porcentaje de éxitos no todos los pacientes responden. Es recomendable recurrir a especialistas con solidez científica y experiencia en el uso del tratamiento.

¿Cuánto tiempo me puede durar el efecto?
¿Puedo repetir el tratamiento?

La duración del beneficio depende de la patología a tratar. En casos de tendinitis crónica, una única infiltración puede llegar a ser definitiva. En el caso de la artrosis de rodilla, los beneficios obtenidos tras un ciclo pueden perdurar en el tiempo entre 6 y 24 meses después de los cuales pueden plantearse sucesivos ciclos de tratamientos si el resultado ha sido positivo.

¿Qué riesgos tiene este tratamiento?

La tolerancia al tratamiento es excelente. Algunos pacientes experimentan un dolor totalmente transitorio en la zona de infiltración. Los estudios publicados hasta ahora no han comunicado ningún efecto adverso de consideración en los primeros años de su aplicación. Sin embargo, no se tiene suficiente información sobre la seguridad de este tratamiento transcurridos > 8 – 10 años.

¿QUÉ ES ORTHOKINE? ¿QUÉ ES LA TERAPIA CON ORTHOKINE?

La terapia Orthokine® es un método completamente biológico en el que se usa únicamente las proteínas y factores reparativos del propio cuerpo para mejorar los síntomas producidos por la artrosis, las tendinitis, el dolor de espalda e incluso la artritis. Al principio del proceso se extrae sangre del paciente. Posteriormente, la sangre se procesa en condiciones especiales sin ningún tipo de aditamento. El suero obtenido (rico en factores de crecimiento y ainti-inflamatorios naturales) se reinyecta posteriormente en la región afectada del paciente.

La terapia Orthokine® se utiliza desde 1.997 y es aplicada por unos 400 traumatólogos, neurocirujanos, reumatólogos y médicos del deporte en Europa, con elevadas tasas de éxito.

¿Cuáles son las ventajas de la terapia Orthokine®?

La terapia Orthokine® se basa exclusivamente en sustancias que genera el cuerpo del paciente y es, por lo tanto, muy bien tolerada.

¿Cómo trabaja la terapia Orthokine®?

La terapia Orthokine® trabaja inhibiendo la inflamación que a menudo acompaña las enfermedades articulares, la irritación de la raíz nerviosa o las lesiones en tendones o músculos debido a que contiene elevadas concentraciones de un anti-inflamatorio natural: IL-1ra (artículo)

¿Cuánto duran los efectos de la terapia Orthokine?

Cada caso es diferente y es imposible predecir cuánto durarán los beneficios de la terapia Orthokine® en un individuo concreto. En general, cuanto menos avanzado sea el grado de deterioro de la articulación cuando se aplica el tratamiento, más duradero será el efecto beneficioso (artículo)

¿Cuándo no se recomienda la terapia Orthokine ®?

Este tratamiento no se recomienda si está sufriendo una infección aguda o fiebre, si ha tenido diarrea en los últimos 3 días, ha tomado antibióticos en la semana anterior o ha recibido una vacuna en las últimas cuatro semanas. Preferiblemente la terapia Orthokine® se debería aplicar en pacientes con una salud general estable.

¿Qué interacciones pueden ocurrir con otros tratamientos?

No se conoce ninguna interacción negativa del suero Orthokine® con medicamentos u otros tratamientos.

¿Qué efectos secundarios pueden ocurrir?

Debido a su origen autólogo, es decir que se obtiene de la sangre del propio paciente, la terapia Orthokine® es especialmente bien tolerada y los efectos secundarios son raros. Ocasionalmente puede ocurrir algún efecto secundario a nivel de la zona de inyección .

¿En qué consiste el tratamiento?

El paciente acude a la consulta del doctor para que se le extraiga sangre. De acuerdo con la recomendación del doctor se le citará para una primera inyección a lo largo de la siguiente semana.

¿Se ha probado la terapia Orthokine® científicamente?

Numerosos estudios están disponibles que prueban la alta eficacia y el beneficio duradero de la terapia: Estudio de Osteoartritis de Rodilla, Estudio de Ligamento Anterior Cruzado, Estudio de Tendón de Aquiles y Estudio en roturas musculares. Los estudios pueden obtenerse en patient@orthokin.de.

¿Cuántas inyecciones son necesarias?

El número de inyecciones depende de la gravedad de las lesiones articulares, de dolor de espalda, del tendón dañado o de la magnitud de la rotura muscular.

¿Se puede repetir la terapia Orthokine®?

Desde el punto de vista médico el tratamiento se puede repetir cualquier número de veces.

Dedicándonos , especialmente en los pacientes con:

Dolor crónico no oncológico: con un programa multidisciplinar (endocrino-metabólico, rehabilitación-fisioterapia, psicología clínica-terapia conductual) para la evaluación y tratamiento integral de la fibromialgia, la lumbalgia crónica y síndrome de fatiga crónica.

Tratamientos intraarticulares y peritendinosos con antiinflamatorios esteroideos, factores de crecimiento (PRP) y Orthokine.

Ecografía diagnóstica y terapeútica (Artrocentesis e infiltración ecoguiada).

Tratamiento rehabilitador y fisioterapia (termoterapia profunda, electroterapia, masoterapia).

Artritis: artritis de inicio, artritis reumatoide, espondiloartropatías, microcristalinas (condrocalcinosis, gota) y otras enfermedades articulares inflamatorias, aplicando protocolos específicos de seguimiento (treat to target) Artrosis y otras enfermedades degenerativas crónicas.

Enfermedades reumatológica autoinmunes sistémicas (Lupus, Sjogren, Polimialgia…), vasculitis sistémicas (Arteritis temporal, Beshet, otras)

Patología Metabólica Ósea: osteoporosis, enfermedad ósea de Paget o con otras enfermedades metabólicas óseas.