Alimentación saludable también en verano…

Llegan los días de calor, de terracitas y de mayor tiempo libre, pero no por ello, debemos olvidar en nuestra «maleta de vacaciones», lo hábitos saludables aprendidos durante el curso y mucho menos bajar la guardia en aspectos importantes para nuestra salud durante la época estival.

Algunos consejos:

• Aumentar el consumo de agua, es importante no descuidar este aspecto especialmente en niños y mayores con mayor propensión a la deshidratación y golpes de calor en días muy calurosos.
Ante la duda, el mejor refresco siempre es el agua, otras alternativas son las infusiones frias y los zumos (evitar refrescos azucarados y no aumentar en exceso la cantidades de bebidas alcohólicas)

• Priorizar el consumo de alimentos frescos, sobre todo frutas y verduras. Ricos en vitaminas y minerales, que ayudan a reducir la temperatura corporal.

• Incrementar el consumo de alimentos ricos en fibra, ya que ayudará a regular el transito intestinal, que se puede ver afectado por los cambios de rutinas.

• El ejercicio físico se debe continuar o adaptar, pero nunca debemos abandonarlo. Las posibilidades de más tiempo libre, y mejor clima para actividades al aire libre son la excusa perfecta para realizarlo.

• No descuidar el orden y equilibrio en la alimentación. Mantener las 5 comidas al día. Es preferible varias pequeñas cantidades, que 1 ó 2 al día de mayor proporción.

•Proteger de manera especial, la cadena de frío, en el transporte de alimentos y sobre todo en los perecederos, evitando conservarlos a temperatura ambiente

•Extremar la higiene en la cocina, para evitar gastroenteritis, típicas de la mala conservación o manipulación de los alimentos. No mezclar alimentos crudos y cocinados, así podremos prevenir, salmonelosis, y otras infecciones.

De nosotros depende tener unas saludables vacaciones, y sin grandes consecuencias en nuestro peso que haga la vuelta aún más dura.