Cuando planteamos cambios en los hábitos de alimentación se tiene que prestar atención además de a lo que comemos, a como lo comemos, lo que se define como CONDUCTA ALIMENTARIA.

La conducta que cada uno tiene frente a la comida, es personal y única y define nuestra forma de alimentarnos. Lo importante antes de comenzar cualquier plan de adelgazamiento, sería observar y conocer esa conducta, para poder definir los cambios concretos que se deben hacer en cada caso.

Algunas de las pautas conductuales que aconsejamos son sencillas y fáciles de llevar a cabo, y las consecuencias muy positivas:

1. Comer siempre sentado en una silla y con el plato en la mesa.
2. No repetir. Servir una única ración moderada en el plato y no dejar la bandeja con lo que sobra en la mesa.
3. Posar los cubiertos en el plato, entre bocado y bocado. Nos ayudara a comer más despacio.
4. Dejar algo de comida en el plato. Aunque nos enseñaran a que hay que comérselo todo, es preferible decidir parar de comer por decisión propia.
5. Comer sin distracción. TV, móvil, …..Prestar la atención debida a la conducta que en ese momento se realiza: Comer.
6. Realizar como mínimo 3 comidas al día, lo ideal serían 5. No saltarse ninguna. NO comer, NO adelgaza.
7. NO a las restricciones severas y a los alimentos prohibidos. La restricción siempre lleva a la sobre ingesta posterior.

Sólo con querer adelgazar no basta, hay que aprender a hacerlo..

En CLÍNICA MARISCAL le «enseñamos a comer».