¿Por qué este revuelo con el aceite de palma?

Si llevamos más de 150 años consumiendo aceite de palma , ¿por qué ahora surgen éstas controversias con su uso y consumo?

A mediados del 2016 la EFSA (Agencia Europea de la Seguridad Alimentaria) , publicó un informe titulado Contaminantes presentes en los aceites vegetales fruto de su procesamiento en el que cobraba un especial protagonismo el carácter genotóxico y carcinogénico de una familia de compuestos denominadas ésteres glicidílicos procedentes de los de ácidos grasos, que se forman por el tratamiento de los aceites vegetales a altas temperaturas (a más de 200ºC). Algo habitual en el caso del aceite de palma, para eliminar su marcada apariencia rojiza y mejorar su sabor y olor.
A continuación varias empresas de alimentación haciéndose eco de ésta noticia , eliminaron de sus alimentos el aceite de palma. Otras , no obstante , salieron en defensa de éste tipo de grasa asegurando que su forma de utilizarlo (a menos de 200º C, y con presión en frío) no era perjudicial para la salud.

No todos los aceites y grasas vegetales son iguales. Algunos pueden presentar un perfil que podría definirse como saludable, mientras que el consumo de otros está asociado al incremento del riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y metabólicas.

En el caso del aceite de palma , es una grasa especialmente rica en ácidos grasos saturados, directamente vinculados con el deterioro de la salud en aquella población sensible a problemas vasculares.

Por esta razón la actual norma sobre el etiquetado en los alimentos de la Unión Europea dejó claro que se debía concretar en el etiquetado el origen de esos aceites y grasas. Entre los principales sospechosos de estar ocultos bajo ese genérico figura el aceite de palma y sus múltiples derivados.

El aceite de palma y sus derivados

se obtienen del fruto de la especie Elaeis guineensis, conocida como palma africana o aceitera, que con origen en el continente africano se introdujo de forma masiva en el suroeste asiático a principios del siglo XX, aunque también hay importantes plantaciones en América del Sur. Más allá de sus usos alimentarios, los derivados del aceite de palma también se emplean en la industria de la cosmética –con él se elaboran cremas, pasta de dientes o jabones– y en la producción de biodiesel.

Hay una doble justificación para explicar su uso masivo: es muy económico comparado con grasas y aceites de otro origen, y además es muy versátil. Una de las características más apreciadas por la industria es su temperatura de fusión, que le hace permanecer sólido a temperatura ambiente manteniendo al mismo tiempo una textura sedosa y untuosa.
Sin obviar los potenciales riesgos del consumo de aceite de palma, numerosos expertos han lanzado mensajes matizando la alarma. De momento ni las autoridades sanitarias europeas ni la FDA americana ni la OMS han prohibido el aceite de palma, ni lo han incluido en las listas de ingredientes cancerígenos.

Desde Clínica Mariscal …

recomendamos que seamos muy prudentes a la hora de comprar alimentos que contengan éste tipo de grasa, sobretodo las personas con problemas cardiovasculares o los diabéticos .

Es muy importante , que leamos correctamente las etiquetas cuando estemos en el supermercado.

Animamos a todos los miembros de la familia a volver a preparar bizcochos caseros , donde podremos incluir versiones mucho más saludables añadiendo fruta fresca o frutos secos y conociendo todos los ingredientes utilizados, evitando los procesados.