Con este frío nada puede apetecer más que un plato de cuchara calentito.

No debemos pensar que estos platos suponen un aporte excesivo de calorías, si no todo lo contrario.

 Los platos tradicionales de nuestra dieta mediterránea, son sinónimo de comidas completas y saludables.
Sopas, caldos, purés de verduras y legumbres, son platos ricos y nutritivos y en su mayor parte compuestos por agua, dependiendo como se cocinen , resultan una opción ligera y completa para la alimentación equilibrada que siempre defendemos.

Las legumbres contienen gran cantidad de vitaminas, minerales y fibras solubles y ayudan a prevenir enfermedades tales como cardiopatías, hipertensión o el cáncer de colon y son perfectas para mejorar la glucemia de las personas con diabetes.

Algunos consejos para consumir este tipo de platos:

• Combinar variedades de verduras.
• Disminuir la cantidad de embutidos y evitar los fritos.
• Cocinar siempre con aceite de oliva virgen
• Controlar las cantidades de consumo y utilizarlo como plato único o principal.
• Si se acompaña de arroz, ayudará a la mejor absorción del hierro para personas con anemia, niños o embarazadas.
• Consumir 2 veces a la semana, como plan de alimentación equilibrado.