Obesidad infantil, como definición,  es el acúmulo excesivo de tejido adiposo.
Además, esta situación también , supone riesgos importantes para la salud en etapas tempranas de la vida e incluyen problemas físicos y psicosociales importantes.


Los estudios demuestran diferentes efectos adversos de la obesidad infantil:

* Mayor riesgo de obesidad en la edad adulta, con un aumento en la morbilidad y mortalidad.
* Aumento de riesgo cardiovascular.
* Sobrepeso asociado a algunos tipo de cáncer.
* Menor tolerancia a la glucosa, con la consiguiente probabilidad de padecer diabetes.
* Problemas ortopédicos que se acompañan de alteraciones en la actividad física.
* Trastornos en la respuesta inmune con un aumento en la susceptibilidad a infecciones.
* Alteraciones cutáneas que reducen la capacidad de cicatrización de heridas.
* Problemas respiratorios nocturnos, e incluso apnea del sueño.

Las consecuencias psicosociales, son además, tan importantes o más que las físicas:

* Baja autoestima
* Aislamiento social
* Discriminación y mayor probabilidad de sufrir acoso escolar.
* Otros trastornos de conducta asociados.

Por lo que, creemos que son razones demasiado importantes, como para hacer de nuevo hincapié en la importancia de la prevención.

¿ En que momento deja un bebé gordito en tener un aspecto saludable para convertirse en un niño con obesidad?

La importancia de la alimentación de nuestros niños debería suponer una correcta información nutricional y unos buenos hábitos desde los primeros años de vida.